Una hermosa jovencita se encuentra en un sillón conversando con un amigo. Hablan de tonterías, en un momento el tio se cansa de no hacer nada y le da una sorpresa, le muestra su enorme polla y ella asombrada no puede resistirse a comersela. Mirad que belleza como la chupa. Luego se la folla a cuatro patas en el sillón y, como no podía faltar, un buen lefazo en la cara.